El caso pionero del sector citrícola. Una estrategia en construcción
La agricultura regenerativa se basa en tres principios fundamentales para restaurar los equilibrios ecológicos de los sistemas productivos. Son la mejora de la salud del suelo, la gestión eficiente del agua y el fortalecimiento de la biodiversidad.
Actualmente, trece fincas agrícolas de AILIMPO - interprofesional del limón y el pomelo-, experimientan con el enfoque regenerativo en aproximadamente 1.650 hectáreas de regadío y secano, en un proceso que evalúa su impacto en la productividad, la sostenibilidad y la gestión de los recursos naturales. Entre las líneas de trabajo se encuentran las prácticas orientadas a mejorar la materia orgánica del suelo, la optimización del uso del agua, o el desarrollo de soluciones de control biológico, como el proyecto AGEFIS de gestión fitosanitaria para reducir la dependencia de tratamientos químicos.
Para José Antonio García, director de AILIMPO, este cambio implica una revisión profunda del enfoque tradicional del sector. “El cambio climático genera pérdidas de producción, degradación del suelo y problemas fitosanitarios. Sólo a través de modelos de cultivo nuevos con los que podremos adaptarnos a estos escenarios”, afirmó.
En ese sentido, defendió el papel pionero que tiene el sector citrícola en esta transición: “Como líderes internacionales, tenemos la responsabilidad de traducir nuestra capacidad productiva también en liderazgo en la manera de pensar y actuar”. “Hoy somos el primer país del mundo en superficie ecológica y 4 de cada 10 limones bio se cultivan en nuestro país”, apuntó.
No obstante, el representante de AILIMPO remarcó que la colaboración entre instituciones, empresas y centros de conocimiento resulta fundamental para escalar este tipo de iniciativas. “Necesitamos herramientas científicas, estructuras de divulgación y espacios de encuentro que permitan avanzar de forma colectiva”, enfatizó.
Conocimiento científico y articulación sectorial

En este marco, el director y cofundador de la Fundación Regeneration Academy, Jacobo Monereo, explicó que la agricultura regenerativa es “un enfoque que puede aplicarse tanto en pequeñas superficies como en grandes explotaciones, siempre desde una base científica y técnica”.
Este modelo no solo contribuye a la conservación de los ecosistemas naturales, también tiene implicaciones económicas. “La agricultura regenerativa permite reducir la dependencia de determinados insumos y mejorar la viabilidad de las explotaciones, al tiempo que promueve productos de mayor calidad con alta densidad nutricional”, remarcó. El reto, en última instancia, es producir de forma sostenible sin comprometer la rentabilidad de las explotaciones.
Desde la finca de La Junquera, en el noroeste de la Región de Murcia, su fundación desarrolla proyectos de investigación y capacita a productores en técnicas para mejorar la resiliencia de los sistemas agrícolas. A través de formación técnica y transferencia de conocimiento, Regeneration Academy contribuye a dotar a asociaciones como AILIMPO de una base metodológica para validar prácticas regenerativas y facilitar su adopción progresiva.
“Sin investigación ni educación es imposible avanzar”, afirmó Monereo, que subrayó la importancia de trabajar de forma transversal con todo el sistema agroalimentario.
Espacios de diálogo para impulsar la transición
Encuentros como el ciclo “Desayunos con Impacto” buscan precisamente fomentar esta interacción entre el ámbito científico, el empresarial y el financiero, con la convicción de crear un impacto positivo en la economía real, según Jesús Abellán, director de zona Murcia-Castilla-La Mancha Sur de Triodos Bank. “Nos enfrentamos a desafíos como la crisis climática o la pérdida de biodiversidad, y necesitamos respuestas integradas”, señaló.
La experiencia del sector citrícola sugiere que esta transición ya no es una hipótesis, sino un proceso en marcha. “Si unimos fuerzas podemos hacer que este modelo sea escalable”, enfatizó el director de AILIMPO.
En este escenario, cultivar el futuro pasa por redefinir los modelos productivos desde una lógica que integre sostenibilidad ambiental, viabilidad económica e innovación científica.






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