Bajo el título Estrategias de descarbonización y mercado voluntario de créditos de carbono, el encuentro —presentado por Manuel Pando, director de Triodos Bank en Galicia y Asturias— reunió a representantes del sector privado, el tercer sector y la administración pública para compartir experiencias concretas sobre dos de los retos más urgentes del momento,  la electrificación del transporte y el papel de los mercados voluntarios de carbono como herramienta complementaria para avanzar en la descarbonización. 

Monbus. Electrificar no es comprar autobuses, es transformar un sistema 

El Grupo Monbus tiene una flota de 1.500 vehículos y es uno de los operadores de transporte por carretera más importantes de España. Su apuesta por la electrificación no responde únicamente a criterios ambientales. Es estructural.  

"La electrificación ya no es una cuestión de sostenibilidad o de imagen. Para nuestro equipo es una cuestión estratégica que afecta al negocio, a la operativa y a la capacidad de smantener la competitividad", explicó Ana Gómez, del departamento financiero del grupo. 

Actualmente 313 de sus vehículos ya son híbridos o eléctricos, con mayor concentración en Cataluña, y la hoja de ruta prevé avanzar progresivamente desde el transporte urbano hacia el metropolitano, el interurbano y, en última instancia, la larga distancia —el segmento técnicamente más complejo de electrificar—. No se trata de una sustitución de flota, sino de una reconversión profunda del modelo operativo que implica repensar las cocheras, los talleres, la formación del personal y la gestión energética. 

"El reto no es comprar autobuses eléctricos, el reto es hacer viable el sistema completo", apuntó Gómez, que pone el foco en la dimensión infraestructural y organizativa de la transición. 

La experiencia de Monbus ilustra un patrón que se repite en muchos sectores. Los beneficios de la electrificación son reales —huella ambiental menor, mejor experiencia de viaje, mayor control operativo—, pero materializarlos exige una planificación rigurosa y una ejecución sostenida en el tiempo. "El éxito no va a depender tanto de la velocidad del anuncio, sino de la calidad de la ejecución", remarcó. 

En ese camino, el acceso a financiación sostenible ha sido un factor relevante. Triodos Bank acompañó a Monbus desde el principio de su servicio, y esa relación se mantiene activa.  

"Cuando iniciamos el servicio del autobús, Triodos fue una de las empresas que nos dio su apoyo. Su involucración es importante  en este tipo de financiaciones", valoró Gómez. 

AMICOS. Acción climática e inclusión social  

Si Monbus representa la transición desde el sector privado, la Asociación AMICOS aporta una perspectiva diferente,  la de una organización sin ánimo de lucro que encontró en los mercados de carbono una palanca para generar empleo entre personas con discapacidad intelectual. 

AMICOS nació hace 25 años en Ribeira y opera no solo a nivel autonómico, sino que cuenta con proyectos de empleo en todo el territorio español. Su vinculación con los créditos de carbono surgió de manera casi orgánica porque antes de que este mercado existiera como tal, la asociación ya impulsaba proyectos de reforestación y bosques de custodia como vía para crear oportunidades sociolaborales. 

"Nos vinculamos a ese mercado porque empezamos a hacer proyectos de reforestación y de creación de bosques de custodia para buscar oportunidades sociolaborales a personas con discapacidad intelectual", explicó Miguel Hierro, responsable del área de alianzas de la asociación. 

Ahora 32 personas trabajan en estos proyectos. Para Hierro, la clave está en no esperar a que el marco normativo esté completamente desarrollado para actuar. "Yo tengo la urgencia de no poder esperar, porque todo el tiempo que espero son oportunidades reales, impacto que no se produce", remarcó. 

Y esto, insiste, no es abstracto. "El impacto se llama José Manuel, se llama Brai y se llama Antonio, son chicos y chicas que gracias a esto tienen una oportunidad para trabajar en su autonomía, generar economía y poder llevar a cabo sus planes de vida". 

El relato de AMICOS conecta dos dimensiones que suelen tratarse por separado, que son la acción climática y la inclusión social. Los bosques que plantan secuestran carbono, pero también generan sueldos, autonomía y proyectos de vida para personas que de otro modo tendrían un acceso muy limitado al mercado laboral. 

Galicia como territorio pionero 

La directora general de Energías Renovables y Cambio Climático de la Xunta de Galicia, Paula Uría, destacó el potencial singular de Galicia como primera comunidad autónoma en absorción de carbono y presentó el sistema voluntario de créditos de carbono impulsado desde la administración autonómica como una herramienta para que la ciudadanía y las empresas puedan aprovechar ese potencial con criterios técnicos y económicos claros. 

El valor de los espacios de encuentro 

El encuentro permitió constatar la idea compartida de que la transición hacia modelos más sostenibles no ocurre en solitario. 

"Estos espacios son fundamentales para que nos conozcamos y establecer sinergias, alianzas y proyectos comunes que nos puedan llevar un pasito más allá en todo lo que tenemos que transformar", subrayó Hierro. 

“Encuentros como estos tienen la doble función de dar a conocer las iniciativas qy, por otra parte, poner en común las sinergias. Que un banco como Triodos se haya fijado en este sistema voluntario de créditos de carbono es muy importante porque necesitamos inversiones que apoyen proyectos ambientales, sociales y económicos, que es la triple perspectiva que también tenemos en la Xunta de Galicia”, apuntó Uría.  

La propuesta es precisamente la de crear las condiciones para que empresas, organizaciones y entidades financieras puedan pensar y trabajar juntas en el futuro. "Solo financiamos proyectos sociales, medioambientales y culturales que generan un impacto positivo en la sociedad, lo que demuestra que otra forma de hacer banca es posible", subrayó Pando, que sintetizó así la lógica que da sentido a este ciclo de encuentros.