La naturaleza es esencial para la vida en la Tierra. Sin embargo, actividades como la deforestación y la contaminación provocan una pérdida rápida de biodiversidad y ponen en riesgo el equilibrio de los ecosistemas. La necesidad de abordar este problema —y de detener y revertir la pérdida de biodiversidad— nunca ha sido tan urgente. Según la plataforma IPBES (plataforma intergubernamental científico-normativa sobre diversidad biológica y servicios de los ecosistemas), los principales motores de la pérdida de biodiversidad son el cambio en el uso del suelo, el cambio climático, la contaminación, la sobreexplotación y las especies invasoras. Estas presiones empujan a muchos ecosistemas a puntos de inflexión críticos. La plataforma IPBES advierte de que más de un millón de especies podrían estar en peligro de extinción si se mantienen las tendencias actuales. 

Por eso en nuestras carteras de renta fija y renta variable de impacto seleccionamos empresas que adoptan medidas claras para gestionar su impacto en la biodiversidad y limitar los daños a los ecosistemas naturales. Al mismo tiempo, tras un análisis exhaustivo, excluimos a aquellas cuyas prácticas plantean riesgos significativos para la naturaleza. 

Estándares mínimos y diálogo activo 

Una de las claves de nuestro enfoque de inversión es el estricto conjunto de estándares mínimos que adoptamos y que constituyen la base de todas nuestras decisiones de inversión. Están diseñados para garantizar que las empresas incluidas en nuestros fondos de inversión no causen un perjuicio significativo a la naturaleza ni a la biodiversidad. Por eso excluimos inversiones en sectores como los combustibles fósiles, la minería, la agricultura industrial a gran escala y la silvicultura insostenible. También excluimos a las empresas dedicadas a la comercialización o producción de pesticidas y de sustancias químicas nocivas. 

El segundo pilar de nuestro enfoque es el diálogo activo y continuo con las empresas de nuestra cartera de inversión para promover mejoras constantes en la protección de la biodiversidad y en la transparencia con la que informan sobre ella. Por ejemplo, con las empresas de bienes de consumo hablamos sobre el uso de aceite de palma sostenible certificado en sus cadenas de suministro. Con las compañías de papel y envases analizamos cómo pueden adoptar prácticas de gestión forestal sostenible. La selección rigurosa de objetivos de inversión y la adopción de un diálogo continuado contribuyen a que nuestras inversiones afecten lo mínimo posible a la pérdida de biodiversidad. 

Por la importancia de este tema el año pasado ya mantuvimos un diálogo activo con las empresas sobre cuestiones de biodiversidad. La siguiente tabla muestra con qué frecuencia abordamos esos asuntos durante 2025:

Climate change380
Waste138
Biodiversity104
Water86
Pollution79
Physical climate risk11

 

Objetivos de Triodos IM en materia de biodiversidad 

Nos hemos fijado objetivos ambiciosos para combatir la pérdida de biodiversidad y contribuir a mejoras cuantificables en la salud de los ecosistemas. De aquí a 2030 Triodos Bank y Triodos Investment Management aspiran a destinar al menos 500 millones de euros a financiar soluciones basadas en la naturaleza, con apoyo a proyectos que restauren y protejan los hábitats naturales. Además de este objetivo de financiación, queremos reforzar nuestro diálogo activo con las compañías. Nos centraremos sobre todo en aquellas actividades con un riesgo asociado alto de deforestación o contaminación. Con este doble enfoque financiamos proyectos que tienen un impacto positivo en la naturaleza, al tiempo que abordamos los riesgos para la biodiversidad de nuestros fondos. 

Deforestación y contaminación del agua como prioridades del diálogo 

En 2025 evaluamos nuestra exposición a los principales factores que impulsan la pérdida de biodiversidad. También identificamos las empresas con las que queremos entablar un diálogo activo y los temas que abordaremos. Esas evaluaciones, realizadas en colaboración con el Impact Institute, incluyeron el análisis del impacto de nuestras carteras en la diversidad. Los resultados mostraron que el uso del suelo, el cambio climático y la contaminación concentran la mayor parte de la huella sobre la biodiversidad asociada a nuestras inversiones. Como el cambio climático ya forma parte de nuestro programa de diálogo activo con las empresas, centraremos nuestros esfuerzos en el uso del suelo y la contaminación. En 2026 iniciaremos ese proceso de diálogo con las empresas seleccionadas. 

1. Deforestación 


De todos los usos que le damos al suelo, la deforestación es el principal motor de pérdida de biodiversidad en todo el mundo. Cada año se talan millones de hectáreas de bosques para satisfacer la demanda creciente de materias primas como la soja, el aceite de palma, el café, el cacao, el caucho y la madera. Esos bosques albergan una diversidad enorme de especies y proporcionan servicios ecosistémicos esenciales tanto para las personas como para la naturaleza. 

Foto de Annie Spratt
Foto de Annie Spratt

A las empresas en las que invertimos ―y que utilizan estas materias primas― les exigimos que cuenten con políticas claras contra la deforestación. Además, deben abastecerse exclusivamente de materias primas certificadas (procedentes de zonas libres de deforestación). Al mismo tiempo, somos conscientes de las limitaciones w que supone basarse únicamente en los sistemas de certificación. Por eso, a través de este programa de diálogo activo queremos ir más allá de la exclusión de algunas empresas y animarlas a impulsar su transparencia y a mejorar la trazabilidad de sus cadenas de suministro. Nuestro objetivo es motivar a las empresas a: 

  • informar públicamente sobre las medidas que adoptan 

  • reforzar sus objetivos de abastecimiento libre de deforestación 

  • implantar sistemas sólidos de trazabilidad. 

2. Contaminación del agua 


En nuestras carteras la exposición a la contaminación está relacionada principalmente con la relativa al  agua en el sector químico. No obstante, el número de empresas de este sector presentes en nuestras carteras es reducido. Además, mantenemos un diálogo estrecho con esas compañías a través de nuestro programa de diálogo activo sobre sustancias químicas peligrosas. 

Foto de Janusz Walczak
Foto de Janusz Walczak

Por eso centraremos nuestra atención en el sector farmacéutico, en la que nuestra es  mayor en este sector y cuyos procesos de fabricación también pueden contribuir a la contaminación del agua. El vertido de aguas residuales sin tratar puede liberar sustancias nocivas en ríos y océanos, lo que pone en riesgo la vida acuática y el equilibrio de los ecosistemas. A través del programa de diálogo activo animamos a las empresas farmacéuticas a: 

  • medir y divulgar el impacto de sus actividades sobre los recursos hídricos; 

  • integrar una mejor gestión del agua y de las sustancias químicas en sus estrategias de sostenibilidad y en sus cadenas de suministro; 

  • alinearse con las iniciativas internacionales en materia de biodiversidad, por ejemplo, a través de su contribución al Fondo de Cali, una iniciativa multilateral que respalda los esfuerzos mundiales para detener y revertir la pérdida de biodiversidad a través del  Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal. 

Por qué la biodiversidad es importante para quienes invierten 

Incorporar la biodiversidad en las decisiones de inversión contribuye a proteger la naturaleza y a gestionar los riesgos a largo plazo. Además, ayuda a crear carteras más resilientes. Las empresas expuestas a riesgos relacionados con la biodiversidad ―como la deforestación o la contaminación del agua― pueden sufrir cambios regulatorios, daños reputacionales o interrupciones en sus operaciones y cadenas de suministro.  

Al mantener un diálogo activo con las empresas sobre esas cuestiones tratamos de reducir esos riesgos y preservar los sistemas naturales de los que dependen la economía y el bienestar de la sociedad.