Durante demasiado tiempo la construcción incorporó la sostenibilidad como un elemento cosmético, a través de un certificado, un panel solar o una cubierta vegetal que se añadían al final del proceso. Es lo que se conoce como greenwashing. Pero ese modelo ha empezado a resquebrajarse. En el marco de sus Desayunos con Impacto, y bajo el título “Construir un futuro descarbonizado: industrialización, sostenibilidad y climatización ecológica”, Triodos Bank reunió a tres protagonistas de esta transformación que, desde Sevilla, demuestran que otra forma de construir está en marcha, y que el cambio comienza antes de colocar el primer ladrillo. La descarbonización deja de ser una aspiración para convertirse en una práctica tangible que genera un impacto medible. 

"¿Qué tipo de edificios queremos financiar, promover y habitar?". Con esta pregunta abrió el encuentro Yolanda Minguito, representante de Triodos Bank, que planteó una reflexión como hilo conductor de toda la jornada y que también guía las decisiones de inversión de la entidad. “Cuando analizamos proyectos no lo hacemos en términos convencionales. Miramos su capacidad para contribuir a las grandes transiciones que necesitamos como sociedad, como la transición energética”, explicó.   

Tres proyectos concretos nos permiten explorar cómo cambiar la forma de construir, habitar y climatizar nuestras ciudades, lo que se traduce en una descarbonización real. Un arquitecto que investiga y repiensa desde hace años sobre cómo construir, una promotora cooperativa que sitúa la conciencia ambiental en el centro del proceso desde el minuto cero y una empresa que fabrica sistemas de climatización 100 % ecológicos en un mercado donde, literalmente, no tiene competencia. Todos esos proyectos muestran que la innovación, la medición del impacto y la sostenibilidad ya no son conceptos separados, sino piezas de una misma transición.  

Durante el encuentro, Juan Merino, director general de Airmagic, puso cifras a ese impactoy afirmó que “cada 4.000 toneladas de CO2 que se evitan a la atmósfera salvan una vida climática”. Según explicó, su empresa ha contribuido a evitar emisiones equivalentes a entre 27 y 32 vidas climáticas desde 2007. 

La industrialización como solución para construir de forma eficiente  

Retrato de Juan Manuel Rojas
Juan Manuel Rojas Fernández, fundador de Hombre de Piedra Arquitectos y profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Sevilla

Juan Manuel Rojas Fernández, fundador de Hombre de Piedra Arquitectos y profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Sevilla, desde hace años investiga y hace pedagogía sobre procesos de innovación que luego traslada a los proyectos arquitectónicos que desarrolla. Desde promociones de vivienda, edificaciones públicas, hasta instalaciones portuarias. Se ha enfocado en diseño bioclimático -integrar edificaciones en su entorno para lograr confort térmico y lumínico -, eficiencia energética y, más recientemente, industrialización.  Su voz experta resulta muy necesaria porque intenta convencer al sector de que la arquitectura industrializada no es una concesión estética ni una solución de emergencia, sino el proceso lógico para construir de manera eficiente.

"Necesitamos otra forma de producir vivienda, y esa forma tiene que ser en la industria", afirmó. "¿Esa forma puede ser respetuosa con el patrimonio, con la estética, con el paisaje? Por supuesto que sí, es que debe serlo. Si no, fracasaremos completamente”, aseguró. El problema es que los prejuicios persisten y, como afirma Rojas Fernández, “tenemos en la cabeza las casetas de obra o los barracones, y pensamos que la arquitectura industrializada tiene que ver con eso”. No obstante, subrayó que “la arquitectura industrializada es simplemente el proceso actual que debemos utilizar para hacer la construcción realmente eficiente”. La clave está en ponerla al servicio de un modelo que pueda responder a la escala del problema habitacional y climático que afrontamos.  

El cooperativismo como modelo con conciencia desde el origen 

Retrato de Aurelio
Aurelio Cazenave, fundador y CEO de URBANZ Gestión Foto: Gabriel Pecot, JUT Media

El fundador y CEO de URBANZ Gestión, Aurelio Cazenave, también es arquitecto, pero parte de otro de ángulo distinto. Para él, el modelo no empieza en la investigación o con el primer ladrillo, sino en la comunidad. Su empresa trabaja desde el cooperativismo, no solo para facilitar el acceso a la vivienda sino para cambiar radicalmente la forma en que pensamos -y construimos -nuestros barrios y ciudades para mitigar el impacto medioambiental.  

“El cooperativismo es el futuro de la vivienda”, afirmó Cazenave. Frente a un mercado inmobiliario que considera agotado, defendió la fuerza de la comunidad para facilitar el acceso, optimizar recursos y construir casas más alineadas con las necesidades reales de quienes los habitan. 

"En comunidad se consigue todo: precios, acceso, localizaciones, los mejores suelos. Vivimos de la fuerza del cooperativismo", subrayó durante el desayuno. 

Pero lo que distingue su visión es también que la conciencia se construye desde el primer plano. Para Cazenave, el futuro cooperativista no solo compra metros cuadrados, sino que adquiere un producto del que conoce su origen, su proceso y su impacto ambiental. "Nuestro objetivo es llevar la huella de carbono a cero. Tenemos tecnología para hacerlo, pero lo primero es ser conscientes y medir lo que realmente hemos generado". 

Este "clic”, como él mismo lo llama, lo tuvo durante la pandemia, que transformó la forma de entender el espacio doméstico y abrió una pregunta que URBANZ convirtió en modelo de negocio: ¿qué hemos comprado realmente cuando compramos una vivienda? 

Climatización de vanguardia 100 % ecológica  

Retrato de Juan Merino
Juan Merino, director general de Airmagic

La climatización no suele centrar la atención cuando se habla de construcción sostenible. Sin embargo, para Juan Merino, director general de Airmagic, reducir el impacto ambiental de los edificios en los que habitamos o trabajamos es clave porque mejora la vida de las personas.  

Para lograrlo, Airmagic crea, fabrica e instala sistemas de climatización 100 % ecológicos en un mercado donde prácticamente no tiene competencia. Esa visión ha llevado a su empresa a desarrollar tecnologías propias y a perfeccionar continuamente sus equipos y procesos para ganar eficiencia energética. "El 80 % de lo que hacemos es innovación. No tenemos referentes. Nuestra referencia es mejorar cada año lo que hicimos el anterior", señaló. 

La tecnología desarrollada por Airmagic recupera un principio tan simple como eficaz, el de utilizar la evaporación del agua para enfriar el aire. A diferencia de los sistemas convencionales de climatización, que dependen de gases refrigerantes y de un consumo energético alto, la climatización adiabática aprovecha un proceso natural para reducir la temperatura, renovar continuamente el aire interior y disminuir de forma notable las emisiones asociadas a la refrigeración de edificios.  

La empresa mide su impacto con una métrica tan sencilla como contundente, “en vidas climáticas”. “Es un dato que está en los libros de sostenibilidad”, subraya Merino, para el que saber que unas 30 personas viven gracias a esta tecnología “es un mensaje muy fuerte” y una brújula que orienta a su equipo y genera el orgullo necesario para continuar.  

El papel de la financiación con valores 

Los tres protagonistas coinciden en que transformar la forma en que construimos va más allá de sus modelos de negocio, que necesita una condición de posibilidad. “Triodos Bank representa el tipo de negocio que tiene futuro. ¿Por qué? Porque van con la evolución social de la humanidad”, aseguró Juan Manuel Rojas. En ese sentido, para Cazenave, la convergencia con su proyecto fue natural porque "os caminos de URBANZ y el de Triodos se unieron en los valores que hay por encima de lo que es el mundo de la financiación”. 

Construir mejor y mejor 

La certeza es compartida. No se trata de no construir, sino de hacerlo mejor. Y el sector de la construcción - y sus derivados, como la climatización- ya han empezado. Usan tecnologías, formas de gestión y organización que les ayuda a pensar en cómo podemos habitar este mundo sin consumirlo a nuestro paso. Y los Desayunos con impacto de Triodos Bank son parte de esa construcción que establece debate, vínculos y alianzas para lograrlo.